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Delfina Gómez promete acabar con la corrupción; mexiquenses viven aterrados

Por Karina A. Rocha Priego

Han pasado siete días desde que Delfina Gómez rindió protesta como gobernadora constitucional del Estado de México, y está haciendo lo suyo, sin embargo, su lema de campaña a nadie se le olvida ¡acabar con cien años de corrupción! Delfina Gómez recibió la administración de un gobernador corrupto y tramposo. Entregar en charola de plata el Estado de México al presidente Andrés Manuel López Obrador, no es de nadie desconocido y mucho menos que lo hizo a cambio de impunidad, esta que, seguramente, le valdrá a Alfredo del Mazo para ocupar un cargo en la administración federal, saliente y muy probablemente en la entrante, pero la palabra empeñada de la nueva gobernadora debe tener peso y resultados.

Hay mucho en dónde indagar de la endeudada administración recibida por la administración delfinista, pero, sobre todo, se debe voltear a los municipios que están pasando por graves problemas sociales y económicos, donde alcaldes se han servido “con la cuchara grande” y, por ser morenistas, tienen la firme idea de que “nadie” puede tocarlos, aunque, hay que decirlo, no todos son de Morena, serían arribistas.

Señora gobernadora, usted hizo una promesa de campaña, acabar con la corrupción en el Estado de México, y esta entidad tiene graves problemas y empezaremos con el Valle de Toluca:

En primer lugar, Toluca, la capital del Estado de México, gobernada por Raymundo Martínez Carbajal, un verdadero truhan, pseudopriista, pues hoy por hoy, su voracidad muestra que este “navega hacia donde le conviene navegar”. Se dice recientemente que este sujeto “se arrastra” hacia Morena, pretendiendo “componendas y favoritismos” sobre todo a la hora de glosar las cuentas municipales y, claro, para buscar la reelección por el partido en el poder.

Sin embargo, los problemas provocados contra los habitantes de Toluca por su incapacidad, han derivado ¡hasta en enfrentamientos al interior del cabildo!, por la soberbia del alcalde que, dicho sea de paso, “se siente endiosado”.

Aquí, Delfina Gómez tiene un gran problema, ya que, la “mano que mueve los hilos de Martínez Carbajal”, Andrés Vergara Mañón, se dice tiene nexos con células delictivas que invirtieron en la campaña de Martínez Carbajal y, curiosamente, quien maneja “los dineros del municipio” es el extesorero de Valle de Bravo, este que estuvo “presente” cuando el secuestro de Sudikey Rodríguez, presuntamente perpetrado por los hermanos Hurtado Olascoaga, uno de ellos conocido como “El Pez” y que podrían encabezar una fracción de la Familia Michoacana en aquella zona.

Esta información ya se sabe, y también se dice que el hoy secretario general de Gobierno, Horacio Duarte, es “cercano a ese grupo”. El detalle está en que la administración municipal de Raymundo Martínez Carbajal se siente “protegida” por el hoy secretario general y que será a través de este que ese gobierno se evite una “auditoría a fondo”, recordando que el Órgano Superior de Fiscalización, en manos de la morenista, Miroslava Carrillo, protegida de Higinio Martínez Miranda, generalmente ¡se niega a llevar a cabo investigaciones en contra de cualquier administración morenista!.

Señora gobernadora, ¡no se deben permitir estos abusos! “las escaleras se barren de arriba” y el nombre de los integrantes de su gabinete “no de-bería estar en juego” por corruptos como Raymundo Martínez Carbajal y Andrés Vergara Mañón, porque usted prometió ¡acabar con la corrupción en el Estado de México!
Claro que con el paso del tiempo empezarán a salir los abusos cometidos en la administración estatal, que recién recibió usted, y se verá obligada a sacarlos a la luz pública. Le saltarán nombres como Víctor Curioca y Daniel Madariaga, quienes fueron los operadores financieros de Alfredo del Mazo y, aunque haya “pacto de impunidad” con Del Mazo, el dinero de los mexiquenses ¡se lo llevaron! y tendrán que regresarlo a los mexiquenses. Bueno, eso sería lo decente y lo correcto.

Por otro lado, hay graves problemas en Atlacomulco, donde siguen saliendo a relucir las tropelías del exalcalde Roberto Téllez Monroy, morenista, cuya administración consiguió una auditoría especial para revisar el correcto uso de los recursos públicos que el municipio de Atlacomulco destinó a la puesta en órbita del nanosatélite D2/Atlacom-1 durante la administración 2019-2021 por mandato de la comisión de Vigilancia del Congreso local, lo cual ha sido considerado como un ¡verdadero fraude!.

Se sabe, sin embargo, que el Órgano Superior de Fiscalización ¡se negó! en innumerables ocasiones a llevar a cabo dicha auditoría, pues se trataba de un morenista, pero no cualquiera. Recordemos que este sujeto, para congraciarse con la administración de Andrés Manuel López Obrador, unos días antes de culminar su administración, colocó una estatua del Presidente de México en el municipio, la cual fue destruida por lugareños por considerar el hecho ¡una afrenta contra los atlacomulquenses!.

Según Téllez Monroy, la pagó con recursos propios, hecho que no fue cierto y mucho menos que esa haya tenido un costo de ¡cincuenta mil pesos!, o sea, ¿de verdad creyó este señor que los que fueron sus gobernados son idiotas?.

En fin que, la auditoria especial contra el ex alcalde de Atlacomulco está en proceso, ello gracias a que la comisión de Vigilancia del OSFEM no quitó el dedo del renglón para llevar a cabo esta investigación, no quedando otra a Miroslava Carrillo que aceptar hacer la auditoría especial.

Y, si para colmo, se dice que Téllez Monroy podría tener nexos con la delincuencia organizada, pues peor aún, porque ello sería motivo de otra exhaustiva investigación.

Y siguiendo con las denuncias, está Calimaya, Oscar Hernández Meza que se ha caracterizado por ser un “chapulín político más, del montón”, primero priista, luego petista, hoy panista y, dicen las malas lenguas, ya le coquetea a Morena, quiere ser alcalde eterno.

Por varios periodos, este señor ha vivido del erario público, fingiendo trabajo para el municipio, lo cual es totalmente falso, mientras el municipio está sumido en la inseguridad y violencia. Calimaya se ha convertido en cueva de células criminales que, incluso, habitan en residenciales construidos en la zona, identificados perfectamente por el alcalde que, como se dice, los tiene “contentos para que sigan aportando a su causa personal”.

Se gastó un dineral en la supuesta remodelación de la Plaza del Mariachi, tardándose un año para ello, pero, lo que menos encuentra usted ahí es un mariachi, por lo que su dichosa obra es considerada “un verdadero elefante blanco”, del cual habrá que exigir la inversión aplicada en ello que, seguramente, ¡será una farsa!.

Los habitantes de Calimaya acusan que el Gabinete de Hernández Meza es un gabinete de prepotencia, tal es el caso de Hugo Tarango que fungía como Secretario de Gobierno y que en realidad es un “golpeador” con cargo, pues a la prensa se le ha ido a golpes, como gañan que es. Es más, ya ha sido difundido un video donde este señor golpea a un reportero, lo que obliga al seudo alcalde a separarlo de ese cargo pero, es tan “eficiente el Tarango” que lo convierten en “chofer particular”, cobrando como secretario de Gobierno. El tema aquí, señora Gobernadora, es que servidores públicos como éstos deben ser inhabilitados para que sigan ocupando un cargo público.

Oscar Hernández Meza quiere “ser morenista” pues su aspiración, dicen, es volverse a postular como alcalde, pero ahora con las siglas del partido en el poder del Estado. Una lacra, sin lugar a duda.

Y así, nos podemos ir a Zinacantepec, que tiene el mismo problema de inseguridad y violencia y con la venia del alcalde, han conformado zonas de resguardo de células delictivas, donde no hay día en que no haya “un levantón y muertos” en la región, sin que nadie pueda frenar esta ola de crimenes.

Señora Gobernadora, sabemos que muchos de estos “corruptos” se dicen “amigos íntimos” de Delfina Gómez Álvarez, porque presumen fotografías con usted en redes sociales, sin embargo, ello no debe ser un obstáculo para que estos corruptos paguen por el daño que causan a los habitantes de los municipios donde gobiernan y habitan.

Los mexiquenses ¡viven aterrados! y confían en un verdadero cambio. Esta administración estatal apenas comienza, se esperan resultados y se espera trabajo serio de parte de los miembros del gabinete delfinista pues definitivamente, ya es imposible vivir en paz en el Estado de México, seguire informando por municipio a usted querido lector y desde luego, a Delfina Gómez gobernadora constitucional del Edomex.

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