EDOMEX

Mujeres en Edoméx ¡viven con miedo!

* Desaparecen y asesinan jovencitas, ante los ojos de las autoridades……

Por Karina A. Rocha Priego

Ya todos saben, ciudadanos, autoridades municipales, estatales, federales, hasta delegados y sacerdotes, que el Estado de México ¡es uno de los más peligrosos del país!, que el índice de feminicidios, lejos de disminuir ¡va en aumento! y siguen sin hacer lo necesario para evitar el luto en decenas de familias que pierden a una mujer de sus hogares.

Nada menos, se hizo más que viral la desaparición de la jovencita de 19 años, Jatziri, quien el pasado 20 de julio acudió al gimnasio para luego trasladarse a su trabajo, esto en el municipio de Nicolás Romero, y fue precisamente ese 20 de julio cuando, lamentablemente, fue encontrado el cuerpo de la joven con claras señas de haber sufrido violencia.

Este hecho ha causado indignación, como era de esperarse, pero lo que más molesta es la negligencia de las autoridades, de propietarios de dicho gimnasio y de la plaza donde se ubica ese centro deportivo conocido como Plaza Town Center, pues en todos los casos ¡se negaron a prestar los videos de seguridad para dar con el o los responsables de esta desaparición!, entonces nos preguntamos, ¿para qué diablos sirven las cámaras del Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) en la zona donde se le vio a Jatziri por última vez?.

Gracias a esa negativa y negligencia, no hay reportes o sospechas sobre la persona o las personas que podrían estar detrás del feminicidio de la joven, por lo que este nuevo crimen, ha enardecido a colectivas feministas de Nicolás Romero, habitantes de esta zona y gente en redes sociales, quienes compartieron la ficha de búsqueda y posteriormente exigieron justicia por el crimen cometido en su contra.

Es verdaderamente insostenible lo que está sucediendo en México, en el Estado de México, en sus municipios, donde autoridades están preocupadas por otras cosas, menos por la seguridad de los habitantes de los municipios que gobiernan. Están más preocupados por “hacer el caldo gordo” a los aspirantes presidenciales que en exigir al todavía gobernador del estado ¡mayor seguridad y entrega de los servidores públicos bajo su mando!.

Es increíble que no haya un rincón seguro, no sólo para las mujeres, sino para ciudadanos entregados a sus familias, habitantes que hoy se venden con la esperanza de que “todo va a cambiar”, pero ¡no es así!, todo sigue igual o peor, mientras tanto, el índice de desapariciones y feminicidios sigue creciendo sin control alguno.

Esta no es la primera vez y, creemos, no será la última, en que tanto establecimientos como C5’s se niegan a mostrar los videos de seguridad para identificar a quienes cometen algún delito, hecho que debe ser, no sólo considerado, ¡sino castigado!, debe haber alguna forma de ¡obligar! a que esos videos se entreguen, porque se puede tratar de la vida de una persona, como es el caso, y prefieren mantenerse ¡omisos!.

En lo que a los C5’s se refiere, son infraestructura ¡del gobierno!, por ende, ¡del pueblo!, y, quienes los operan, por ningún motivo pueden negarse a dar las facilidades a las víctimas o a sus deudos para dar con el paradero de los delincuentes o, en el caso especifico de Jatziri, negarse es convertirse ¡en cómplices de un delito! que debe ser castigado.

De verdad, querido lector, no es justo que se sigan dando estos crímenes.

Que las jovencitas no puedan salir de sus hogares porque desde ese momento ¡ya se convierten en víctimas! ¿Por qué? ¿Porque no son hijas, madres, hermanas, esposas de algún servidor público? Porque sepan ustedes que todos estos “empleados del pueblo”, cuentan con ¡seguridad del gobierno para ellos, ellas o sus familias!.

Recientemente, ante la proximidad del cambio de gobierno, hemos visto cómo a exservidores públicos, sí, exservidores del gobierno, ¡les están retirando el servicio de custodia!, no en su totalidad, pues unos cuentan con 15 elementos, les dejaron dos o tres, pero estarán de acuerdo en que esos deberían servir para resguardar a la población, no a los políticos que alguna vez trabajaron en gobierno y que siguen haciendo uso de los recursos ¡del pueblo!.

Es indignante el cómo se manejan las autoridades, y aunque legisladores creen leyes, protocolos, políticas públicas para evitar siga en aumento este tipo de delitos, resulta que “no pasa nada”, todo sigue igual, insisto, o peor.

Hoy es Jatziri, ayer fue Estrella, de 12 años, Andrea, de 13, entre muchas otras que han corrido con la mala suerte de convertirse en víctimas de un crimen, seguramente, sin resolver pero, ¿se imagina usted si no se hicieran virales, vía redes, estas desapariciones? Nadie sabría lo que realmente está pasando en el Estado de México, eso, por ¡negligencia, indiferencia, irresponsabilidad! de las autoridades que, quincena a quincena cobran su sueldito para vivir “en paz”, mientras las familias de la víctimas, viven verdaderos ¡infiernos!, primero al no encontrar a sus familiares, y luego, al saber que las o los encontraron sin vida. ¡Hasta cuándo!.

El próximo 16 de septiembre inicia una nueva administración estatal en manos de Delfina Gómez Álvarez, quien se ha ¡comprometido!, a ¡acabar con la incompetencia y corrupción que, ventiló, tiene más de cien años operando en el Estado de México!, por lo que deberá empezar por combatir la desaparición de mujeres y niños; acabar con las “complicidades” entre autoridades y delincuentes pues, es de todos sabido que los tres niveles de gobierno tienen “negocios” con células criminales que son las que desestabilizan al estado, sabedores de que ¡saldrán impunes de sus hechos delictivos! pues, como se hace saber en notas amenazantes “…Sabemos que el gobierno los protege”, de no ser cierto, muchos más de los supuestamente detenidos, ¡estarían ya en la cárcel!.

Pero no, los líderes o cabecillas de células delictivas ¡son cuates de los políticos!, negocian con ellos, se sientan a comer con ellos, se placean con ellos y no hay poder humano que pueda detenerlos, de ahí su seguridad para seguir causando estragos en la entidad más poblada de este país y, mientras tanto, cada vez son más las familias enlutadas que tienen que salir a las calles a manifestarse para exigir justicia a sus víctimas.

Familias que salen a las calles a exigir que las autoridades hagan su trabajo y, peor aún, salen a las calles a hacer el trabajo de las autoridades pues, resulta que, si no son ellos los que realizan los trabajos de búsqueda, con sus recursos, podrían pasar años antes de que encuentren a sus víctimas y, peor aún, que muchas y muchos de esos buscadores también se convierten en víctimas de ¡asesinato!, crímenes cometidos ¿por delincuentes o autoridades? Esa es la incógnita que debe llegar a despejar la nueva gobernadora del Estado de México.

¿Se imagina usted, querido lector, cuántos sueños, cuántos futuros, se han roto con estos crímenes arteros? ¿Lo saben, se imaginan? Es realmente imposible seguir viviendo así.

Es imposible vivir con miedo, porque en el Estado de México, ¡las mujeres viven con miedo!…

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