El gobierno de Javier Duarte de Ochoa estuvo marcado por crímenes y violencia en contra de periodistas. En promedio, un comunicador fue asesinado en promedio cada tres meses entre 2010 y 2016, años en los que estuvo al frente de la entidad. “No fue casualidad ni negligencia: fue un patrón”: Esa es la conclusión central del informe Prohibido Investigar: La impunidad sostenida en crímenes contra periodistas en Veracruz, presentado este martes por Propuesta Cívica en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, en Ciudad de México. El documento fue elaborado en colaboración con Omar Gómez Trejo, exfiscal del caso Ayotzinapa, quien analizó los expedientes de tres periodistas asesinados desde tres ángulos: penal-criminal, social y estructural. Su diagnóstico fue contundente: “La violencia contra la prensa es reflejo del deterioro democrático”.
