Por inconsistencias contables heredadas desde 2024, último año del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y ante la falta de información financiera confiable, clara y suficiente, la firma González Lazarini se abstuvo de emitir una opinión sobre los estados financieros de Birmex correspondientes a la Cuenta Pública 2025.
Esta falla provocó que saldos erróneos no corregidos en el sistema informático se trasladaran automáticamente como saldos de apertura al 1 de enero de 2025, lo que impidió verificar la continuidad, certeza y veracidad del patrimonio de la empresa estatal.
