A dos años del estallido de la guerra en el Cártel de Sinaloa, los hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, así como Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco” e hijo de “El Mayo” Zambada, siguen prófugos y al frente de las dos facciones que sostienen el conflicto desde el 9 de septiembre de 2024. Mientras sus hermanos, padres y otros familiares y operadores ya fueron detenidos, sentenciados o extraditados, ellos permanecen en la mira de las autoridades mexicanas y estadounidenses, sin que hasta ahora ningún operativo para capturarlos haya dado resultado. El gobierno de Estados Unidos ofrece 10 millones de dólares por cada uno de los hermanos Guzmán Salazar, mientras que la ficha oficial de la DEA ubica a Zambada Sicairos como fugitivo desde 2020 por conspiración para distribuir una sustancia controlada.
