La Comisión Nacional de los Derechos Humanos apunta a que un poderoso cacique de Guerrero operó la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa.
Policías municipales, estatales y federales habrían estado bajo control de El Patrón, quien, según diversos testimonios, es nada más y nada menos que Rubén Figueroa Alcocer, exgobernador priista de la entidad de 1993 a 1996.
