Sólo tres de cada diez muertes violentas fueron registradas como feminicidio, delito que reconoce razones de género, mientras las otras siete quedaron bajo la categoría de homicidio doloso.
Es decir, la violencia letal contra las mujeres dejó una marcada diferencia en la forma en que las fiscalías clasificaron los casos durante el primer semestre de este año.
La organización Causa en Común contabilizó 317 víctimas en el primer grupo frente a 772 en el segundo, lo que evidencia una amplia brecha en la clasificación de estos delitos en México.
