La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene una línea de investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa que apunta a funerarias de Iguala y a funcionarios del Servicio Médico Forense (Semefo). La versión ha sido cuestionada por los padres de los estudiantes y familiares de personas detenidas, de acuerdo con medios locales, la indagatoria incluye las declaraciones de Gildardo López “El Gil” y Ernesto Ramírez “El Neto”, identificados como líderes de Guerreros Unidos y testigos protegidos, ambos sostienen que un grupo de normalistas habría sido incinerado en una funeraria habilitada como Semefo en Iguala.
La carpeta de investigación señala que las instalaciones eran operadas mediante una concesión otorgada a la familia Rueda y que presuntamente también habrían sido utilizadas para ocultar, destruir o sepultar otros restos humanos.
