Al menos 22 personas han muerto en cinco episodios de violencia registrados entre mayo y octubre de 2026 en los penales de Aguaruto, en Culiacán, y El Castillo, en Mazatlán, Sinaloa. Entre las víctimas se encuentra un menor de dos años, quien se encontraba en el interior del centro penitenciario durante una visita familiar cuando se registró uno de los enfrentamientos más recientes. Además de los fallecidos, los hechos violentos han dejado internos lesionados y provocado el despliegue de fuerzas estatales y federales para intentar recuperar el control de las instalaciones. La mayor concentración de víctimas ocurrió en el penal El Castillo, en Mazatlán, donde dos episodios registrados entre el jueves 8 y el viernes 9 de octubre dejaron un total de 12 personas muertas.
