Calles vacías, comercios cerrados y patrullas recorriendo las avenidas. Así amaneció Puerto Vallarta la mañana de estos dias recientes, mientras habitantes y turistas permanecían resguardados en sus casas y hoteles ante la emergencia provocada por el huarc+an Simin en las costas de Jalisco.
En las calles, la presencia de vehículos del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional contrastaba con la ausencia de automóviles particulares y peatones.
En plena temporada alta turística, que comienza en octubre y se extiende durante noviembre, la ciudad lucía deshabitada.
