Desde el pasado viernes 16 de octubre, Estados Unidos restringió los vuelos no autorizados de drones en una franja aérea junto a la frontera con México, en medio de las preocupaciones de sus autoridades por el uso de estos aparatos en actividades de narcotráfico y vigilancia, la medida de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) prohíbe las operaciones no autorizadas desde la superficie hasta 400 pies de altura unos 122 metros en una franja que se extiende una milla náutica 1.852 kilómetros al norte de la frontera. El anuncio fue realizado en coordinación con los departamentos de Transporte, Guerra y Seguridad Nacional.
La restricción temporal llega mientras el Pentágono mantiene la alerta por las incursiones de aeronaves no tripuladas. En marzo de 2024, el entonces titular del Comando Norte de Estados Unidos, el general Gregory Guillot, estimó que las incursiones en la frontera sur probablemente superaban las mil al mes, aunque reconoció que no conocía la cifra exacta.
