México registró el cierre de 37 centros penitenciarios entre diciembre de 2018 y agosto de 2026, mientras aumentaron la población privada de la libertad y el número de cárceles que operan por encima de su capacidad, el panorama contrasta con la construcción de seis nuevos penales anunciada por el Gobierno federal, que busca incorporar 18 mil 480 espacios, con base en informes del Órgano Administrativo de Prevención y Reinserción Social (OAPRS), del total de instalaciones cerradas, 32 estaban a cargo de gobiernos locales y cinco correspondían al ámbito federal.
El contraste entre los cierres registrados y la necesidad de ampliar los espacios de reclusión coloca nuevamente en el centro de la discusión la capacidad del sistema penitenciario mexicano para atender a su población y garantizar condiciones adecuadas de seguridad y reinserción social.
