La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su administración busca fortalecer el marco legal para combatir el comercio ilícito de combustibles, luego de detectar que las principales inconsistencias en las operaciones del sector se concentran en la comercialización de hidrocarburos. Entre las alternativas que se analizan está reducir la participación de intermediarios que compran y venden combustible sin contar necesariamente con infraestructura propia para transportarlo o almacenarlo. Durante ‘La conferencia matutina de este miércoles, la mandataria explicó que las investigaciones abarcarán toda la cadena de suministro, desde la importación hasta la venta en gasolineras, con el propósito de identificar a los responsables de las irregularidades y determinar si corresponden inspecciones, sanciones administrativas o denuncias penales. Como parte de las medidas, el Gobierno federal estudia la posibilidad de que los importadores comercialicen directamente con empresas transportistas u otros participantes de la cadena, con el objetivo de acotar las operaciones de los intermediarios.
