El sistema tributario mexicano puede agravar la pobreza cuando los impuestos que pagan los hogares superan los apoyos monetarios y subsidios que reciben, aunque su efecto conjunto reduzca la desigualdad, advirtió este lunes la economista Nora Lustig.
En los últimos años ha dominado una narrativa que sostiene que, primero, los pobres, pero en no pocas ocasiones ocurre lo contrario: los pobres asumen una carga fiscal que intensifica su empobrecimiento, o bien, el poder adquisitivo de las personas de bajos ingresos es menor al que tenían antes de que el fisco interviniera.
