Estados Unidos, Reino Unido, Francia y otras naciones han reforzado sus recomendaciones de preparación ante posibles emergencias, con indicaciones para almacenar alimentos, agua, medicamentos y artículos que permitan sobrevivir varios días sin servicios básicos.
Estas medidas han despertado inquietud entre la población y generado preguntas sobre si el mundo se encuentra ante la posibilidad de una tercera guerra mundial.
Sin embargo, las recomendaciones gubernamentales no significan que exista una guerra mundial inminente.
