La Iglesia católica alertó por la presencia de cientos de falsos sacerdotes en México que ofrecen servicios religiosos, como bautizos, bodas, primeras comuniones y funerales, pese a no contar con autorización eclesiástica.
Una investigación de una agencia informativa documentó casos de familias que pagaron por ceremonias y posteriormente descubrieron que los responsables no pertenecían a la Iglesia católica.
María Magdalena de Ibarrola, canciller de la Arquidiócesis de México, estimó que cientos de personas operan como falsos sacerdotes en el país.
