La propuesta del Gobierno de México para imponer una tasa del 2% a la venta de celulares , computadoras, pantallas y hasta memorias USB abre un nuevo debate fiscal en el país.
El argumento de la Secretaría de Cultura detrás de este gravamen es la ‘remuneración compensatoria por copia privada’, con la idea de retribuir a los creadores de contenido por la supuesta reproducción no autorizada de sus obras.
Sin embargo, este cobro ya es visto como una especie de nuevo Impuesto Especial sobre Producción y Servicios ( IEPS ) que penaliza la adquisición de tecnología.
