En menos de una semana, dos piezas clave y cercanas a Rubén Rocha Moya dejaron la administración de Sinaloa, entre ellas su hija Eneyda Rocha, quien fue removida de la titularidad del DIF y quien, desde que su padre pidió licencia por primera vez el pasado 2 de mayo, no había tenido actividades en la dependencia ni había aparecido en actos públicos.
Otro de los funcionarios cercanos es Yeraldine Bonilla, quien se desempeñaba como secretaria de Gobierno y quien incluso tomó las riendas del estado cuando Rocha Moya pidió licencia y hasta su último día en la administración, agradeció a su padrino político por el cargo mediante un mensaje en redes sociales, el pasado 4 de noviembre.
