La cuesta de enero pegó con fuerza a las familias mexicanas y su bolsillo, ya que, por un lado la inflación se aceleró a 3.79% a tasa anual y, por el otro, se registró una pérdida de 8,104 empleos que estaban dados de alta ante el Seguro Social.
Tras años de mantener una inercia positiva en la generación de puestos de trabajo al arranque del calendario, las cifras del IMSS revelan que durante este enero se tuvo el segundo peor inicio de año desde la crisis financiera de 2009.
Además también se redujo el número de patrones registrados ante la entidad, señalan cifras oficiales divulgadas este lunes.
