En el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum está tomada la decisión: si Donald Trump ataca unilateralmente dentro del país a los cárteles del narcotráfico, serán expulsados los 70 agentes de la DEA que hay en México y los de otras agencias federales estadunidenses.
“No podemos hacer nada unilateralmente sin la asistencia de México. Si se hace algo contra los cárteles debe ser con participación de nuestras contrapartes, de lo contrario sería un error grave”, destaca Jack Riley, exadministrador y exjefe de Operaciones de Inteligencia de la DEA.
