La crisis de desapariciones en México afecta de manera desproporcionada a adolescentes, mujeres y personas de la diversidad sexual, de acuerdo con distintos informes académicos y de organizaciones civiles que advierten sobre patrones de violencia diferenciados, vacíos institucionales y la falta de políticas públicas integrales.
Según un estudio elaborado por la Universidad Iberoamericana hasta tres de cada cuatro adolescentes desaparecidas en el país podrían estar vinculadas con redes de trata de personas y explotación sexual.
