Las terminales y operadores de patios de embarque y desembarque de Manzanillo han impuesto a los usuarios un pago indirecto para ingresar al recinto portuario, que es propiedad federal, a través de la compra obligatoria de un “curso de seguridad” para obtener la acreditación de ingreso.
Se ha denunciado que el negocio fue urdido por la Asociación de Terminales y Operadores de Manzanillo (ASTOM), y ha merecido el rechazo de las distintas agrupaciones de la cadena logística que forma la población usuaria del recinto portuario, desde transportistas hasta agentes aduanales, que lamentan que dicha entidad haya “doblado” a la Secretaría de Marina (Semar) y a la propia Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) de Manzanillo para imponer el cobro.
