Análisis de imágenes satelitales muestran que el gran derrame de hidrocarburos en el Golfo de México se originó en un ducto de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), y no en emanaciones naturales, concluyó CartoCrítica A.C., una organización que monitorea medio ambiente y uso de suelo.
El derrame ha afectado una extensa área del Golfo, con manchas de crudo que abarcaban hasta 300 kilómetros cuadrados en su fase inicial y que se han extendido hasta las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
