El 85% del gas natural que podría ser explotado a través de la fracturación hidráulica (fracking) se encuentran en zonas de muy alto, alto o medio estrés hídrico, según datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).
Manuel Llano, director de CartoCrítica, organización que conforma la Alianza Mexicana contra el Fracking, junto a otras 70 organizaciones civiles, afirma que utilizar el fracking tradicional puede ser hasta cuatro veces más caro que la explotación de yacimientos con técnicas convencionales.
