Grecia, México, Brasil, Francia y Turquía son los cinco países cuya regulación para operar una empresa tienen la carga más compleja y pesada en todo el mundo, de acuerdo con TMF Group.
Las empresas extranjeras enfrentan desafíos continuos marcados por frecuentes cambios regulatorios y requisitos administrativos imprevisibles, sumado a las acciones discrecionales de la autoridad fiscal, los cambios constantes en los requisitos y las expectativas poco claras en torno a las normas internacionales.
