(Desde Washington, Estados Unidos) El golpe mortal de Donald Trump contra el líder religioso Alí Khamenei conmocionó a Irán, pero el régimen chiíta aún se mantiene en pie y la administración republicana cavila sobre sus próximos pasos para concluir con una faena geopolítica que puede abrir un capítulo inédito en Medio Oriente. Trump llegó a Mar -a- Lago el viernes a la noche, y desde ese momento revisa distintas alternativas para terminar con la teocracia iraní.
