Al menos nueve personas murieron y más de veinte resultaron heridas el domingo durante los disturbios que estallaron cuando manifestantes pro iraníes intentaron asaltar el consulado de Estados Unidos en Karachi, capital de la provincia de Sindh, en el sur de Pakistán. Este episodio marcó una escalada en las protestas tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán y la muerte del líder supremo iraní, lo que avivó la indignación de la comunidad chií y agravó la tensión diplomática en la región.
