La televisión estatal iraní ha confirmado la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, muerto en la ofensiva de ataques aéreos lanzada por EE.UU. e Israel contra Irán, que ha desatado la inestabilidad en toda la región.
«Este gran crimen nunca quedará sin respuesta y marcará una nueva página en la historia del mundo islámico», declaró en un comunicado el presidente del país, el reformista Masoud Pezeshkian; «Haremos que los perpetradores y comandantes de este gran crimen se arrepientan», señala la nota.
El ayatolá Ali Reza Arafi será el líder supremo iraní de forma interina, Clérigo y jurista de 66 años, Arafi destaca por su pragmatismo y por ostentar cargos de decisión en el país a pesar de su perfil de corte teológico. Su carrera despegó con el ascenso de Jamenei al frente del país en 1989, que confió en él para responsabilidades muy importantes para el ayatolá fallecido, como dirigir el rezo de los viernes o estar al frente de cargos de decisión en la ciudad sagrada de Qom.
