En lo que va del siglo, al menos uno de cada 10 asesinatos cometidos en el mundo contra de ministros de culto y otros cargos desempeñados en el ámbito religioso ocurrieron dentro del territorio mexicano, con lo que el país se ubica entre los punteros de la violencia contra personas dedicadas a alguna doctrina de fe.
De acuerdo con la agencia misionera Fides, entre el año 2000 y el 2025 se registraron 626 crímenes contra misioneros y agentes pastorales en el mundo.
