La estabilidad de la industria manufacturera en México atraviesa un momento crítico que amenaza con descarrilar los beneficios de la relocalización de cadenas productivas.
Expertos y organismos internacionales observan en tribunales laborales que no es solo una serie de disputas gremiales, sino un patrón de discrecionalidad institucional que pone en duda el Estado de derecho en el país.
La falta de reglas claras está empujando a las corporaciones a considerar la relocalización de sus plantas hacia Estados Unidos, donde la certeza jurídica es la norma.
