La apuesta del gobierno mexicano, en un completo cambio de paradigma energético, ha decidido apostar por el fracking para aumentar la producción de gas natural ante una producción nacional incipiente.
Nuestro país apenas alcanza los 2,300 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, pero la meta es elevarlo a 5,871 millones de pies cúbicos para 2030, lo que representa un aumento de 155% en solo cuatro años.
