El deterioro del sistema de salud en México -fracaso del régimen por tener un servicio médico como Dinamarca- no solo ha incrementado el gasto en la compra de medicinas para los mexicanos, sino también redujo la esperanza de vida de 84 a 75 años, de ahí que nuestro país sea una de las naciones de la OCDE, donde las personas viven menos.
Asimismo, ante la problemática por el desabasto de medicinas en clínicas y hospitales del país, en los hogares mexicanos se incrementó hasta en 60% el gasto en la compra de medicamentos, siendo uno de los porcentajes más altos de los países de la OCDE, junto a Eslovaquia y Polonia.
