El derrame de hidrocarburo en el Golfo de México ha encendido alertas ambientales y económicas en el país. Aunque autoridades federales aseguran avances en la limpieza, especialistas advierten que los efectos podrían extenderse durante años.
La expansión del chapopote ha afectado directamente a decenas de comunidades costeras, donde pescadores y prestadores de servicios turísticos reportan pérdidas económicas y afectaciones a su actividad cotidiana.
El impacto real podría ser más profundo y prolongado de lo que muestran los reportes oficiales.
