La salida de Rafael Marín Mollinedo de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) se produce bajo el escrutinio público por el alarmante repunte del huachicol fiscal, un esquema de contrabando de combustibles que generó pérdidas estimadas en hasta 600 mil millones de pesos durante su gestión.
A pesar de ello, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, calificó su desempeño como «extraordinario» y atribuyó su relevo a un acuerdo previo para trasladarlo como delegado federal a Yucatán, por lo que el cambio de mando hacia Héctor Alonso Romero, con perfil técnico especializado en digitalización, sugiere una estrategia de urgencia para blindar los puertos y aduanas
