Han transcurrido más de cuatro meses de la explosión del pozo Krem-1 en las Choapas, Veracruz y el desastre ambiental parece interminable.
Un recorrido por los potreros donde las osamentas de ganado aumentan, muestran cómo las reses que se quedaron atrapadas continúan perdiendo la vida ante la falta de pasto y contaminación.
Hay sitios en este valle junto al Krem-1 que se han convertido en verdaderos cementerios, mientras la exigencia de los productores hacia Petróleos Mexicanos (Pemex) es saber cuál es el verdadero daño al ecosistema en las Choapas.
