Los lineamientos sobre derechos de las audiencias mantienen abierto un enfrentamiento público por sus posibles efectos sobre la libertad de expresión.
The Wall Street Journal cuestionó la propuesta mediante una columna de Mary Anastasia O’Grady, mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum sostiene que las disposiciones no tienen como finalidad censurar contenidos.
Entre los puntos cuestionados aparecen la definición de información falsa o descontextualizada, las posibles sanciones y la revisión de resoluciones emitidas por las defensorías de las audiencias.
