La justicia estadounidense endureció este jueves el caso contra el depuesto mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, al imputarles conspiración para cometer actos de tortura. El nuevo señalamiento se añade a los de narcotráfico y tráfico de armas que ya enfrentaban desde que fueron capturados en Caracas, durante una operación militar de Estados Unidos realizada el 3 de enero, y trasladados a una prisión de Brooklyn.
