El Instituto Nacional Electoral (INE) prescindió de tres de sus servidores públicos por haber acudido a reuniones festivas organizadas por el contratista vinculado con Guadalupe Taddei. Se trata de Araceli Hernández, Mario Burciaga y José Alberto Pérez de Acha, quienes ya no forman parte de la estructura del organismo.
La baja de los tres funcionarios fue dada a conocer por Blanca Cruz, quien actualmente encabeza de manera provisional el instituto. Con esta decisión, la nueva conducción del órgano electoral busca marcar distancia de una relación que ha generado cuestionamientos sobre la cercanía entre personal del INE y quienes le prestan servicios.
El episodio pone de nuevo el foco en los límites que deben existir entre la autoridad electoral y sus proveedores, un punto sensible para una institución cuya credibilidad depende de su imparcialidad y de la transparencia con que maneja sus contratos.
#unomasunoInforma
