Tras más de un mes de ocupación, la Policía desmanteló durante la madrugada el campamento levantado en la Puerta del Sol de Madrid, convertido en símbolo de la exigencia de una vivienda digna y accesible. La operación dejó dos detenidos, acusados de resistirse a la autoridad.
Más allá de esos arrestos, el despliegue transcurrió sin mayores sobresaltos. Cuando los agentes llegaron, unas 300 personas pernoctaban en el lugar. Participaron 400 policías y, una vez concluido el operativo, comenzó el retiro de las tiendas de campaña que aún permanecían en pie. Su número ya había disminuido en los días previos porque los propios acampados decidieron irse retirando.
