La intervención del banco paraguayo Ueno Bank por parte de las autoridades monetarias de su país dejó de ser un asunto exclusivamente financiero. En cuestión de días derrumbó el valor de su deuda en los mercados internacionales y precipitó la salida del presidente Santiago Peña, quien presentó su renuncia el jueves en medio de una crisis política de enormes proporciones.
La primera emisión de bonos de la institución en el extranjero, por 350 millones de dólares, se negocia ahora en niveles que los especialistas califican de críticos. Los títulos, con vencimiento en 2031 y un cupón de 6.7%, cotizaban este viernes por la mañana en torno a 7 centavos por cada dólar de valor nominal. El 3 de noviembre, antes de que trascendieran los problemas de solvencia, su precio rondaba los 86 centavos. La caída, de más de 79 centavos en pocos días, refleja la pérdida casi total de confianza de los inversionistas.
