El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha formalizado el ascenso de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos durante la madrugada del sábado; a través de un fallo de la Sala Constitucional, se le han otorgado todas las atribuciones, facultades y deberes del cargo presidencial, con la misión de asegurar la continuidad del Estado y la defensa del país en este contexto de crisis.
Esta resolución judicial incluye una maniobra legal clave: el tribunal determinó que, bajo las circunstancias actuales, no se ha producido una «falta absoluta» de Maduro. Esta distinción permite que el gobierno evite la obligación constitucional de convocar a elecciones en un plazo de 30 días, consolidando el mando de Rodríguez de manera interina mientras se gestiona la situación del mandatario arrestado.
