El cruce entre Sheinbaum y Trump deja al descubierto dos visiones opuestas. Mientras México apela al derecho internacional, la Carta de la ONU y la diplomacia multilateral, Estados Unidos responde con un discurso de fuerza, acusaciones y amenazas veladas.
Más allá de Venezuela, el episodio redefine el tono de la relación bilateral y anticipa un escenario de presión creciente sobre México, justo en un contexto regional marcado por la inestabilidad y el regreso de una política exterior estadounidense abiertamente intervencionista.
