Delcy Eloína Rodríguez Gómez, una de las figuras centrales del “Chavismo”, asumió el mando de Venezuela tras la captura del dictador Nicolás Maduro, su gestión en la última década ha estado marcada por la contradicción entre la defensa de los principios del chavismo y la necesidad de adaptarse a las exigencias económicas del país, esta dualidad la llevó a ser vista por algunos gobiernos democráticos como una posible figura capaz de colaborar a encontrar puntos en común para hallar una solución a la crisis venezolana.
Su incursión en las altas esferas le permitió tener una importante ascendencia sobre los altos mandos militares y a ser considerada como una de las pocas personas que conoce casi a la perfección todos los resortes del Estado.
