Teherán elevó el tono de sus advertencias contra Estados Unidos al asegurar que cualquier ofensiva militar en su contra tendrá una respuesta directa y contundente contra intereses estadounidenses en la región. El ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nasirzadeh, afirmó que Irán considerará objetivos legítimos a todas las bases de Estados Unidos y a las instalaciones militares de países que colaboren con Washington en ataques contra territorio iraní.
La advertencia se produce en un contexto de creciente tensión regional y de presión internacional sobre la república islámica, en medio de protestas internas que se han extendido durante las últimas dos semanas y que han dejado un saldo de cientos de civiles muertos. Desde Teherán, el mensaje fue claro: si Irán es atacado, la respuesta será “dolorosa” para sus adversarios.
