Al menos 32 personas murieron este sábado en la Franja de Gaza tras una serie de bombardeos israelíes que impactaron zonas residenciales, instalaciones de seguridad y campamentos de desplazados, en un nuevo episodio de violencia que vuelve a poner en entredicho la frágil tregua vigente desde octubre. Los ataques ocurrieron a pocas horas de la prevista reapertura parcial del paso fronterizo de Rafah, un punto clave para la entrada de ayuda humanitaria y el movimiento de personas.
Las explosiones afectaron distintos puntos del enclave palestino, con un saldo de víctimas que incluye principalmente mujeres y niños. Entre los objetivos alcanzados se encuentran edificios de viviendas, tiendas de campaña utilizadas por familias desplazadas y una comisaría de policía. En el barrio de Rimal, en la ciudad de Gaza, una vivienda quedó completamente destruida, mientras que el ataque contra la comisaría provocó la muerte de siete personas, entre ellas civiles que se encontraban en el lugar.
