Los ataques aéreos con drones cada vez son menos aislados en México y la legislación en la materia, que tiene a su cargo la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), apenas logra identificar el uso recreativo de las aeronaves no tripuladas.
Según información de transparencia, el año pasado la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) registró 16 agresiones a su personal con drones o explosivos improvisados en Michoacán, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Chihuahua.
Con detalle, la dependencia exhibió que el uso más recurrente de este tipo de instrumentos contra su personal fue en Michoacán, ya que siete de los eventos registrados por el Ejército Mexicano se dieron en esa entidad, sobre todo en la región de Tierra Caliente.
