La justicia de Estados Unidos ha abierto una línea de investigación que coloca al presidente de Colombia, Gustavo Petro, en el centro de una controversia internacional por presuntos vínculos con el narcotráfico. Aunque no existen cargos formales hasta el momento, el caso ha escalado rápidamente en el terreno político y diplomático, generando tensiones entre Bogotá y Washington.
De acuerdo con información que ha trascendido en círculos judiciales, fiscales federales en Nueva York llevan a cabo indagatorias preliminares para esclarecer posibles relaciones entre el entorno del mandatario colombiano y organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Las pesquisas incluyen la revisión de testimonios, movimientos financieros y posibles encuentros con personajes ligados a redes criminales.
