Estados Unidos ha decidido pisar el acelerador en su industria militar. En un contexto global cada vez más tenso, el gobierno busca aumentar la velocidad de fabricación de armamento estratégico, particularmente de misiles de nueva generación, con el objetivo de adaptarse a escenarios de conflicto de alta intensidad.
El Departamento de Guerra de Estados Unidos concretó un acuerdo con la empresa Lockheed Martin para incrementar la producción del misil de ataque de precisión PrSM (Precision Strike Missile), considerado clave en la modernización del arsenal estadounidense. Este movimiento forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la base industrial de defensa y consolidar lo que se ha denominado el “Arsenal de la Libertad”.
