De acuerdo al testimonio de longevos trabajadores del metro Fernando Espino Arévalo ingresó al Metro en 1970 y ocho años después fue elegido Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo, Desde ese puesto, ha sido diputado local o federal seis veces, postulado por tres partidos distintos, y ha modificado los estatutos del sindicato en múltiples ocasiones para mantenerse al frente durante más de cuatro décadas: lleva 18 años más en el poder que Carlos Romero Deschamps, el símbolo histórico del charrismo petrolero, al frente de su sindicato, durante años siempre se ha hablado sobre el legado de la Quina y Elba Esther Gordillo, los más grandes caciques sindicales del siglo XX mexicano.
