El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, viajó el 5 de mayo de 2026 a Pekín para sostener un encuentro con su homólogo chino, Wang Yi, en una visita marcada por el aumento de tensiones en Medio Oriente y la necesidad de reforzar alianzas estratégicas.
El viaje forma parte de una gira diplomática más amplia que incluyó escalas en Omán, Rusia y Pakistán, en un esfuerzo de Teherán por consolidar apoyos en un contexto internacional adverso. La visita ocurre en medio de un escenario de alta tensión, influido por el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz y las operaciones militares de Estados Unidos en la región, factores que han elevado la incertidumbre geopolítica.
